De vez en cuando es esa eclosión irracional, llena de sincero entusiasmo, tras el eco que se pierde en un suspiro, exaltación aliada con la noche perenne de la evasión, embriaguez del momento, oculta a los ojos de la cordura.

De vez en cuando un delirio surgido de la emoción más telúrica, un latido fugitivo, un cambio de ritmo, una frecuencia distinta, un paso a destiempo, una placentera caída, un alzarse enseguida.

De vez en cuando un susurro, una historia fingida, real o ideada, con aroma a extravío, a feliz condena, una huella pisada jamás reinventada, una señal en el alma terrenal de los vivos, un inútil brindis al aire...

Y todo se llena de esa sustancia que me alimenta... de vez en cuando.