La Coctelera

Informe 15-M

Un año después del inicio del movimiento hay que apuntar seis axiomas que lo precisan:

1º Es un movimiento social y diverso. Aunque mayoritariamente esté integrado por jóvenes y estudiantes. Esa diversidad no solo se incrusta en el tiempo, no solo es generacional, es también política, pero mejor habría que poner el término con mayúsculas, devolviéndole la dignidad y el rigor con que nació en la antigua Grecia, no hablo de circos que venden humo, de palabrería hueca que queda en nada, cuando no se falsea impunemente, no hablo de servicios de Marketing, no hablo de empobrecimiento intelectual y de dudosa catadura moral, no hablo del demagogos que buscan embaucar en su único provecho. Hablo de diversidad política e ideológica dentro de un espectro que tiende a la izquierda, porque gran parte de la derecha siempre estuvo ajeno a estas cosas y más si les toca a ellos estar gobernando, en el inicio se veían a algunos más porque estaban los otros que solo pueden gobernar si no están ellos. Es diverso también en cuanto al estatus social de los integrantes: parados, estudiantes, jubilados, trabajadores por cuenta ajena, autónomos, amas de casa, funcionarios…

2º Es horizontal y asambleario. Utiliza la resistencia pasiva y ocasionalmente la acción directa no violenta. Matices que los acerca a la tradición libertaria en cuanto a metodología de trabajo: asamblea de barrios; comisiones de trabajo por materias; asambleas periódicas generales en las que se da cuenta de los acuerdos alcanzados en las comisiones de trabajo; hay portavoces, no líderes, nadie lleva la voz cantante y se respeta el consenso alcanzado por la mayoría; como forma de protesta se utiliza la resistencia pasiva y pacífica frente a la represión por parte de las fuerzas de seguridad del estado, frecuentemente en sentadas colectivas o en actividades que escenifican y parodian críticamente la realidad que nos rodea.

3º Se opone a ser partido político. Es el recurso al que acuden ciertos sectores de la sociedad, ya sea bien intencionadamente o todo lo contrario, ante el desconcierto que supone no poder encuadrar al movimiento bajo los parámetros de la política tradicional del siglo pasado. Si así lo hicieran supondría el suicidio del propio movimiento; primero porque estaría entrando en el juego el cual critica y el cual urge a renovarse profundamente: el sistema electoral, que no es equitativo y está lejos de suponer una equiparación en cuanto a validez de todos los votos, la Ley D’Hont lo impide; en segundo lugar y complementado por el primer punto, porque sería exponer al propio movimiento a un resultado electoral previsible, sujeto finalmente a la valoración parcial, unidireccional y a todas luces reduccionista que supone la democracia representativa y más con la ley anteriormente citada.

4º El objetivo principal del movimiento es dar más poder de decisión al ciudadano. Acercar esa capacidad de poder incidir en la vida pública y política del estado al propio ciudadano. Ir más allá del voto cada cuatro años como único instrumento, legitimizado desde las instituciones, para poder elegir a unos representantes políticos, cada vez más alejados de los intereses reales de las personas y que no son capaces de bajar de sus atalayas, las cuales han ido creando bajo imputaciones de corrupción, derroche y mal gestión de los recursos públicos y malas prácticas en general, que nada tienen que ver con el supuesto fin de servicio público eficiente que comprenden sus labores. 

5º Es fundamental como poder de convocatoria, el uso que hace de las nuevas tecnologías  y las redes sociales. Terreno aún “virgen” para ciertos sectores de control, que por el contrario sí pueden manipular otros medios de comunicación adscritos normalmente a alguna de las dos tendencias políticas predominantes. Instrumentos que permiten un rápido poder de convocatoria y fomentan la participación y la interacción entre los actores sociales implicados en los foros correspondientes.

6º Repercusión mundial. Pero sin duda, la más grande de las conquistas que ha hecho el movimiento tiene que ver con la influencia que ha tenido internacionalmente en otros países. En un mundo globalizado y favorecido por las tecnologías a que se aludía en el punto anterior, todo el flujo de información circula mucho más rápido y todo se expande con mayor rapidez. El movimiento ha puesto sobre el terreno de las reivindicaciones sociales y políticas, un modelo diametralmente opuesto al tradicional, y eso se ha calado en otros puntos del planeta para deleite de todos los que ven en el movimiento un punto de partida hacia un mundo mejor.

Los acontecimientos que se suceden no hacen más que ahondar en la necesidad del movimiento, que por otro lado madura y mejora con el tiempo. Es solo el principio.

Belleza Impar

Vengo a hacer apología de la unicidad. Porque cada ser es único, cada día es diferente y ofrece todas las posibilidades que solo la unicidad puede ofrecer, dejando atrás todo anquilosamiento que va ligado siempre a lo uniforme. La unicidad es diversa, es multitud de opciones, dinamismo irrefrenable, un soplo de aire fresco. Cada momento es único, cada vida es única, cada rayo de sol de invierno es único, cada amanecer nos ofrece ilusiones distintas, porque el instante de ahora es irrepetible, ya no volverá a producirse y como tal es extraordinario. No hablo de la unicidad estática y acaparadora, que todo lo absorbe, el ser único de Parménides que campa a sus anchas arrancando cualquier atisbo de renovación, ese no me interesa. Me subyuga el cambio, Heráclito, el río por el que fluyen aguas distintas, la incandescencia del fuego, siempre única. Me interesa lo efímero, lo que no deja huella para seguir expandiéndose siempre libre de catalogación, precisamente por su poca consistencia, que deja paso a otro suspiro siempre único, siempre etéreo, que se pierde en trazos irrepetibles por esa sustancia única que nadie es capaz de hacer presa de los sentidos. Me interesa lo que no impone su monótona letanía, uniforme y aburrida, sino que sorprende porque siempre es nuevo, en ello siempre hay una ilusión oculta, pues siempre acaba de nacer y siempre está dispuesto a morir al instante, para que se vea su resplandor, el brillo que dejó cual estrella en el firmamento, aquella que es un recuerdo único de lo que solo una vez existió. Belleza impar. Lo único y singular no es egoísta, al contrario, siempre complace, hace entender al resto de la importancia de ser uno, porque solo desde el uno se puede llegar al todos sin contaminación, sin haber estado expuesto a los intereses y las neurosis ajenas, que siempre intentan hacer conquista, así se puede llegar a ver la luz en el otro, sin anclajes, sin chantajes ni promesas, desde el terreno virgen de la inquietud que despierta estar vivo y ser consciente de ello entre tus semejantes, que nunca lo son porque todos al igual que tú son únicos. La unicidad es liberadora, la verdadera democracia del alma, esa que también es única y que vive en las raíces que nos sustentan, siempre presta a emprender vuelo y mostrar su destello infinito, componiendo esa sinfonía universal, ese fluir continuo que nos define, como seres, únicos y exclusivos, fuera de cualquier cadena de producción, verdadero antídoto al gregarismo que nos intentan inocular de por vida.

IX

La tenue geometría de los cuerpos terrestres llena de estupor el alba. Un fulgor verde florece entre las huellas surcadas de los pasos, luminiscencia intensa que deja una sensación de frío esplendor, de limpio porvenir, crisálida en el tiempo que surca días sin viento, anhelando la corriente que se esconde en horizontes imperecederos, siempre más allá de las conciencias. Luz. Triángulos con vértices violentos sobrevuelan la planicie, todo es aéreo, gélidamente aéreo y ese verde trasluz se hace inmenso en un todo, se aglutina en torno a esa vorágine que mutila sensaciones hasta dejarlas morir en un magnicidio cotidiano, tan imperceptible que casi no sabemos vivir sin él. Pero llegan, se posan y se extienden por el atlas corpóreo de la luna, tierra de trotamundos sin vocación al aburrimiento, lobos sin madre a la que cantar melodías que habitan en el recorrido que traza la hoja caída hasta ser hojarasca, mezcolanza de húmedas propiedades de tierra, hongos y raíces. Aire. Todo es cristalino y el cristal se adivina divino sin ocultarse, reflejo de él mismo, producido por el soplo que le da forma y vida cual mortal sustancia siempre expuesta al devenir de los días y las estaciones. Hasta llegar a esos chaparrones en el alma que dejan exhaustos a aquellos caminantes sin camino y nutren las estancias olvidadas de recalcitrante páramo con fluido eterno comunicador de descifrables esencias. Agua.

Una sinfonía primeriza, reminiscencia del yo en el mundo del no-ser.

El caos

Pregunto: ¿Qué quieres acontecer si tus trémulos devaneos no sugieren ni un desmayo? Respondes: Un desafío a la corriente que nos lleva. Monólogo (reflexión en voz alta) Son esos fríos manantiales los que estimulan mi ensueño, ese letargo cautivo el que me posee ensimismado en esa letanía perdida ¿Quién la olvidó? El devenir extrae sustancia de lo impasible, lo transmuta en inminente realidad que subyace más allá del último fulgor de cualquier vela prendida. Son los rescoldos aún humeantes del último banquete, unificadores de materia, presos de la carencia de nada y agobiados por el todo, siempre pasa en las mejores familias. Se unifica el recorrido y se hace lento y parsimonioso como una orquesta afinada, convencional, algo burlesca, tragicómica en su puesta de escena, aire tibio que viene a alegrar la verbena de los deseos. Desliz calculado como el dardo lanzado a la diana, como la manzana que cae del árbol, física de los elementos, velocidad, gravedad, tiempo y espacio, todo llega, sin más, hay normas insoslayables nous que dijo aquel griego antiguo, ordenador de todo lo descifrable, sistematizador del sistema sistematizado que nos lleva y nos trae en ausencia de algo que contar. Ser en un espacio y en un tiempo para las sombras que nunca fueron, anhelado no – ser que siempre alumbras mi intención, caldo de cultivo para todo lo demás, ausencia y presencia, magnificencia que se pasea indiscreta, nueva horterada de los tiempos. La verdad nunca fue inventada, permanece dónde siempre, discreta, disimulada por otros, digna y jodidamente calumniada por la industria del consumo omnipotente que todo lo quiere, habemus pleitesía. Interrumpes: ¿Dónde está mi desafío? Respondo: Lo olvidaste de tanto esconderlo. Continúo mi monólogo (reflexión en voz alta) Siempre he querido saber qué hay en ese espacio etéreo que no es burda materia, ni aire, ni hoja, ni carne, ni mente, ni cuerpo, ni estrella, ni cielo, ni por supuesto espíritu (dejémonos de chistes) qué hay ahí en ese espacio ¿Oxígeno, nitrógeno? ¿Y? no, eso no, me refería a qué hay, no a qué es. Tendré que alejarme de esas neuras para emprender otras, más simpáticas y complacientes con los relojes y con uno, claro, que sí, que lo he dicho, con uno, pero siempre si se ve desde el punto de vista de la utilidad que reina en el utilitario microclima que se crea en este globo. ¿Y qué decir del globo? Nos pasamos siglos esperando a que alguien rompa la cuerda y emprender la huida, pero ahí está prendido, sin movimiento aparente, pobre globo al que no quieren disfrutar, pero todos quieren manosear, quizás reviente sin haber conocido a otros globos allá en las alturas, dónde las bombillas titilan de frío, ahí lo vemos desconcertado, quejumbroso, cansado de tanto patán. ¿Alguien sabe si los sexos tienen ángel? interesante la pregunta, pero la respuesta se atisba plana, pues dicen que lo segundo carece de lo primero, vulgar gilipollez confundir la sutileza, la sensibilidad, la belleza, el encanto con la entrepierna, aunque bien pensado qué levante la mano quien haya visto un ángel y quien no que se la guarde, pues probablemente tenga que utilizarla, las manos son muy importantes, en ellas descansa los orígenes de la humanidad, para hacer fuego, para cazar, pescar, recolectar si eres manco estás jodido, aunque siempre te quedará la otra mano, o los pies esos grandes olvidados, de hecho, volviendo a la mano, fue ella quien empujó la rueda y ahí ya la liamos, volviendo también a los supuestos alados y bien publicitados ángeles, decir que mis (posesivo muy acertado pues es mi monólogo) ángeles son posteriores al quehacer humano, son precisamente el resultado de ese quehacer o te sale un ángel o un demonio, con uno te alaban con el otro te lo puedes pasar en grande, no hay nada malo en probar entonces. Interrumpes otra vez: vaya murga compare Respondo: terapéutica dirán ¿y qué es terapéutico? Continúo mi monólogo (reflexión en voz alta) Había un hombre el otro día que empezó a delirar y decía solo sandeces, nunca vi a nadie razonar de esa manera, era un hombre que lo había sido todo en el terreno de la horticultura, fue patrón antes que marinero y eso le ayudó a llegar dónde llegó, guía ilustrísimo, mesías del nuevo amanecer, pero se le fue y ahí sigue, aunque mejor y pronto lo veremos otra vez buscando razonar, hay que aprovechar para asistir a sus clases mientras siga convaleciente, veré lo que puedo hacer. Llegados a este momento se apaga una luz, dejémosla apagada querrá descansar de su brillo, de su luminosidad, no le gustará el protagonismo como a otras luces que se pasan la vida luminosa encendidas hasta que se funden, vaya plomo que no salta, salta conmigo, pero deja de joder brillo cegador, improductivo brillo. ¿En dónde estábamos? ¿Hemos sacado ya las viandas del frío? ¿O siguen ahí petrificadas a la espera de una lengua y unos dientes? A la tierra volverán como todos ¿Es que salimos alguna vez de ella? repito ¿Es que salimos alguna vez de ella? pregunta para esos que se dicen amos del mundo, duplicada por si acaso, es que son muy cortos oiga, pero claro los amos, amos son, y si no pues lo dicen para que todos nos lo creamos, es fácil y tan simple que es cruel solo el pensarlo, bueno ya me ha sentado mal la perorata de tanto nombrarlos. Aunque poco pueden hacer ante lo que se avecina (ahí abajo)

 

Es el caos señores, al fin llegó y lo hizo para quedarse.

Pirrón de Elis y el escepticismo

El escepticismo hace presencia en la historia del pensamiento como antítesis al dogmatismo imperante desde los orígenes de aquél, génesis representada por los milesios: Tales, Anaximandro, Anaxímenes... hasta la gran huella dejada por Platón y Aristóteles principalmente.

A esta nueva visión sobre planteamientos y problemas muchos de ellos inamovibles e incuestionados hasta entonces contribuyó Pirrón de Elis, contemporáneo de Epicuro (epicureismo) y de Zenón (estoicismo). Este pintor y gran viajero, hijo de Plistarco decía que "en verdad no hay nada bueno ni vergonzoso, justo o injusto, e igualmente que nada es en verdad, sino que los hombres se comportan en todo según la ley y la costumbre; pues ninguna cosa es emás esto que aquello" . Su vida, rica de experiencias y llena de vivencias, le condujo a una actitud vital escéptica. El escéptico desea purgar la vida de todo compromiso cogniscitivo y toda creencia y con intencionalidad práctica: liberarse de la inquietud. La innovación de Pirrón está en sugerir que el escepticismo pueda sentar la base de una teoría moral. Dimensión no conocida hasta entonces, pues el escepticismo se planteaba como una opción dentro del terreno epistemológico, nada que ver con las acciones humanas.

El escéptico, al igual que el estoico o el epicureo, aspira a la serenidad y a la calma del espíritu, a vivir una vida tranquila y sin sobresaltos y para ello recurre a la epochê o suspensión de juicio, como paso previo a la ataraxia. Pero lo importante es que el escéptico suspenda el juicio efectivamente y no se limite a defender una teoría sobre la suspensión del juicio, pues estaría cayendo irremediablemente en aquello que trata de evitar: el dogmatismo. La suspensión del juicio no se toma por la imposibilidad de alcanzar conocimiento o incognoscibilidad que defendían los cirenaicos y los Académicos, el escéptico nunca dirá que todo es incognoscible, por contra mantendrá sus dudas de que pudiera ser también que algo fuera cognoscible.

Entendida de esa manera el escepticismo más que una teoría o conjunto de teorías, es una actitud vital. De hecho el propio Pirrón no dejó nada escrito y esceptuando a lo recogido por su discípulo Timón de Flainte, la tradición hace más referencia a su vida y a sus gestos que a sus planteamientos filosóficos. Por otra parte, se puede entender el escepticismo como una habilidad o capacidad para encontrar que a cualquier argumento puede oponerse otro de igual peso y fuerza para así adquirir la serenidad del espíritu, así el propio Timón de Flainte, llevó el escepticismo a su conclusión lógica al afirmar que se pueden dar razones tan buenas a favor como en contra de cualquier proposición filosófica, a él se le debe el más exacto resumen del pensamiento de Pirrón sobre la indeterrminación de la realidad, en el fragmento que se conoce como "fragmento de Timón". Según éste, Pirrón afirmaba que las cosas eran igualmente indeterminadas, sin estabilidad e indiscernibles y por esa razón ni nuestras sensaciones ni nuestras opiniones son verdaderas o falsas, por lo que no debemos obcecarnos en ellas, así quienes se encuentren en esta disposición podrán llegar a la anhelada ataraxia.

De acuerdo con el pirrónico, el dogmático no queda satisfecho diciendo cómo se le aparecen las cosas, sino que afirma cómo son las cosas en realidad y eventualmente también desea probarlo. El escéptico pirrónico se limita a afirmar cómo se le aparecen las cosas a él y una vez hecha la distinción añade que este argumento solo expresa cómo se le aparecen a él las cosas, no cómo son en realidad. 

Si los dogmáticos distinguen entre signos evocativos e indicativos, los escépticos se oponen a los signos indicativos, que son aquellos signos que pese a no haber sido observados explícitamente junto con lo significado, cosa que sí ocurre en los signos evocativos, denotan sin embargo aquello de lo que es signo. Un signo indicativo serían determinados movimientos corporales, que pueden ser signos indicativos del alma, por contra un signo evocativo sería el humo respecto al fuego. El signo evocativo está avalado por la vida.

En conclusión, el escepticismo más que una teoría positiva dentro de la filosofía es un eficaz antídoto frente a la tentación del pensamiento único, sin duda una buena medicina aplicable a cualquier mente inquieta que quiera ver más allá de lo que le muestran, pues todo es cuestionable. El escéptico por ser un amante de la humanidad, quiere curar en lo posible la arrogancia y el atrevimiento de los dogmáticos.

Bibliografía: Historia de la filosofía antigua. Grecia y el helenismo. Salvador Mas Torres

 

De naciones y demás milongas

El respeto nunca es unidireccional, debe asentarse sobre unas bases y valores muy sólidos, pero cumplido este requisito ineludible puede sobrevolar los extremos opuestos de una cuerda y en ambos casos será igualmente válido. El respeto hacia una bandera, hacia un país es ilusorio si ese respeto no fija su atención en las personas que les ha tocado vivir junto a sus compatriotas en ese país, y se ven o no representados por esa bandera, pero no obstante ni ese país, ni esa bandera pueden representar ningún ADN humano, eso sería una aberración. Además es materialmente imposible hacer girar cualquier ideología en torno a unas señas identitarias ya sea en nombre del patriotismo, nacionalismo periférico o central de cualquier iluminado, pues cada persona es un mundo que puede vivir en el mismo país del mundo y de la persona de al lado, con lo cual si no hay más donde rascar lo que queda es un vacío por llenar. Pero no quiero hablar de respeto al menos directamente, aunque sí que creo que lo que quiero expresar se podría resumir simplemente en esa palabra, eso sí llevado a sus últimas consecuencias, quizás escondido tras los montones de una legislación amarillenta u olvidado en una utopía más.

Si nos atenemos a este país, España, creo que esto mayoritariamente no se tiene muy claro aún. Un ejemplo, cuando hay un éxito a nivel mundial de un equipo deportivo representativo del país, está claro que unos se alegrarán como los que más, otros muchísimo, otros algo pero no tanto y otros absolutamente nada, pero la legitimidad de todas esas actitudes está fuera de cualquier duda por lo menos para algunos, hay quien no lo entiende y salen con  el "anti" por delante, anti - español, anti - catalán, anti - vasco... luego encima, lo de siempre, a montar debates en la TV en torno a quien es "anti" o quien es "pro" a un país, éxito de audiencia garantizado.

Quizás la idiosincracia de este país es la que es, nada que ver con la de Francia por poner un ejemplo cercano,pero el absurdo es el mismo aquí que en Nueva Zelanda o que en cualquier otro lugar, porque los sentimientos no se imponen nunca, estos son espontáneos, se dan o no se dan y quien no lo entienda quizás debería empezar por hacer una autoreflexión para medir su grado de tolerancia. 

La gran película de Adolfo Aristarain: "Martin (Hache)" que se distingue por tener unos diálogos maravillosos, da con la clave, en una conversación entre padre, el genial Fedrico Luppi e hijo, Juan Diego Botto, el primero le cuenta sus sensaciones tras estar vivendo lejos de su Argentina natal y estar finalmente establecido en Madrid:

"Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un verso. No se extraña un país, se extraña el barrio en todo caso, pero también lo extrañás si te mudás a diez cuadras... El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país es un tarado mental. La patria es un invento. ¿Qué tengo yo que ver con un tucumano o un salteño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Son estadísticas, números sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente, tu país son tus amigos y eso sí se extraña...Nacer en un lugar es nada más que un accidente geográfico, sin valor alguno, aunque después te eduquen para que te sientas orgulloso y te creas que es tuyo y que es el mejor lugar del mundo. Eso es política: puro verso."

Volviendo al respeto. En este tema como en todos, decir que aquello que no coarte a la persona, no restrinja a la persona, no estigmatice a la persona, no señale a la persona, no dogmatice a la persona, no moralice a la persona o se le intente llevar su discurso al terreno extraño de la ética cuando precisamente por estar presente el respeto, no hay nada que medir a través de la gran disciplina filosófica del comportamiento humano, siempre tendrá cabida, provenga de donde provenga, hasta si proviene de un apátrida de corazón que no tiene más patria que el mundo y que se afana por entenderse con las personas, con sus culturas, sean de la nacionalidad que sean y con más o menos éxito, pero que poco sabe de países, solo lo que pone en los atlas de geografía y poquito más y que de poco sirve, pues las fronteras cambian acomodándose al caprichoso ritmo de la historia, historia tantas veces esculpida al margen del género humano.

 

Salud y Alegría

 

Amadeu en libertad

Amadeu Casellas en libertad

Amadeu Casellas: “Reclamar mis derechos me llevó a esta situación”

Cuentos de ayer y de hoy

Con este disco se estrenó Ñu en el año 1978 Disco no muy conocido en la que es una larguísima trayectoria discográfica, pero que es una pequeña joya por la que el tiempo sí pasa, pero para hacerlo mejor. En él se emplean violines, flautas y mellatrón, base sonora inconfundible, sobre todo en lo que a la flauta se refiere, que será seña de identidad en los discos posteriores de la banda de Jose Carlos Molina. El disco es completísimo y es una muestra del buen hacer creativo de un grupo de Rock que adoptaría sonidos más duros en posteriores discos, muy brillantes también, tales como "A golpe de látigo", "Fuego" o "No hay ningún Loco", pero que no llegan a contener el encanto instrumental de su disco inicial, aunque sean igualmente recomendables. Las letras del disco nos hablan de juglares, profecías, encantos, hechizos, conspiraciones sombrías, bosques, condimento necesario para el regusto medieval preciso, también están influenciadas por el movimiento pacifista y ecologista, como en la canción homónima al nombre del disco, dando una pincelada 'hippie' tardía, como todo en este país. Como curiosidad decir que es miembro fundador del grupo junto a Jose Carlos Molina, Rosendo Mercado, que por entonces daba sus primeros pasos musicales antes de formar Leño.

Pero si no existes no te puedes asustar
O tal vez descubras que no existe irrealidad
Puedes refugiarte en la justicia y la verdad
Y ser rescatado por un sueño real

Ñu - Profecía